Calle del Chiado

Lisboa sube y baja. Siempre hay una colina, siempre hay una vista.

Una calle que sube hacia el castillo de São Jorge, visible en la distancia. Los edificios son de distintos colores — crema, rosa, amarillo — con balcones de hierro forjado. Las tiendas están abiertas en la planta baja. Las personas caminan, compran, viven. Al fondo, el castillo con sus torres. El cielo es azul. Todo es perfecto — la composición, la luz, los colores.  Lisboa es una ciudad de colinas y vistas — siempre hay algo que ver, siempre hay un lugar hacia el cual mirar.

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