Garza Blanca entre las Rocas

Blanca sobre turquesa. La garza no necesita más.

Está completamente quieta entre las rocas, con el mar del Golfo moviéndose a su alrededor como si no existiera. La garza blanca tiene esa paciencia que los fotógrafos admiran y rara vez logran imitar — puede esperar horas sin moverse un centímetro. Yo esperé mucho menos. Ella ni se dio cuenta.

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